viernes, 25 de septiembre de 2026
México

Rector de la UNAM reconoce error administrativo con impacto presupuestal

Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, admitió fallas en la gestión de recursos que derivaron en un gasto extraordinario para la institución.

Redacción Península Hoy
Foto: excelsior.com.mx

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, reconoció públicamente esta semana una serie de inconsistencias administrativas en su gestión que derivaron en un impacto financiero considerable para la máxima casa de estudios. El señalamiento, que involucra una cifra cercana a los 14 millones de pesos, fue aceptado por el titular de la institución tras una revisión interna de los procesos de asignación de contratos y servicios internos.

Durante una sesión informativa en la Torre de Rectoría en Ciudad Universitaria, el equipo de comunicación social de la UNAM confirmó que este gasto no programado se derivó de una falla en la supervisión de proyectos específicos. La administración central atribuyó el error a una deficiencia en los mecanismos de control interno, los cuales, según explicaron, ya están siendo sujetos a una auditoría profunda para deslindar responsabilidades administrativas.

El rector Lomelí Vanegas enfatizó que la transparencia es un eje rector de su administración y aseguró que se han tomado medidas correctivas inmediatas para evitar la repetición de estas omisiones. Los colaboradores cercanos del funcionario indicaron que la intención de la rectoría es fortalecer los filtros de fiscalización y garantizar que el presupuesto universitario se destine exclusivamente a las funciones sustantivas de docencia, investigación y difusión de la cultura.

Ante este escenario, la administración universitaria ha propuesto un plan de austeridad institucional y la digitalización total de los procesos de adjudicación para asegurar una mayor trazabilidad del gasto. Representantes de la rectoría señalaron que buscarán implementar mecanismos de vigilancia más estrictos, en coordinación con la Contraloría Interna, para resguardar los recursos públicos que la UNAM recibe anualmente de la federación.

Este hecho ha generado una serie de reflexiones dentro de la comunidad universitaria sobre la importancia de la rendición de cuentas en los entes autónomos. Si bien el reconocimiento del error fue visto como un ejercicio de responsabilidad institucional, diversos sectores académicos han solicitado que los procesos de fiscalización sean permanentes y no reactivos, con el fin de proteger la autonomía y la integridad financiera de la universidad.

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