lunes, 10 de agosto de 2026
México

Jóvenes en México enfrentan retos financieros para adquirir su primera vivienda

Cerca de 7.2 millones de jóvenes mexicanos buscan comprar casa, pero los bajos salarios y la falta de ahorro frenan sus planes.

Redacción Península Hoy
Foto: eleconomista.com.mx

Para 7.2 millones de jóvenes en México, la adquisición de una vivienda propia es una de sus principales metas de vida, según datos recientes recopilados sobre el sector inmobiliario. Sin embargo, este anhelo se encuentra con barreras estructurales significativas que impiden la consolidación de un patrimonio personal en las principales zonas urbanas del país.

El 41.2% de este grupo demográfico señala que la principal dificultad es la falta de capacidad de ahorro, lo que imposibilita la obtención de un enganche para un crédito hipotecario. A esta problemática se suma que el 34.3% de los interesados considera que su salario actual es insuficiente para cubrir las mensualidades requeridas por las instituciones financieras, incluso aquellas que operan con esquemas de vivienda social.

La situación se agrava por el incremento en el costo de los inmuebles en ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Aunque los programas de financiamiento buscan facilitar el acceso, la brecha entre los ingresos promedio de la juventud y el valor de mercado de las propiedades ha provocado que muchos opten por el alquiler prolongado, postergando la decisión de compra de manera indefinida.

Especialistas del sector señalan que, además del componente salarial, la informalidad laboral en ciertos sectores de la economía dificulta la comprobación de ingresos ante los bancos. Esta condición limita el acceso a tasas de interés competitivas, dejando a una gran parte de la población joven fuera de los esquemas tradicionales de financiamiento habitacional.

Ante este panorama, diversas propuestas han surgido desde sectores económicos para fomentar esquemas de vivienda asequible. Se plantean incentivos para la construcción de unidades de menor costo en zonas con buena conectividad de transporte, así como programas de educación financiera que permitan a los jóvenes mejorar sus perfiles crediticios para acceder a mejores condiciones de préstamo a largo plazo.

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