martes, 28 de julio de 2026
México

Greenpeace México exige detener la construcción de planta de amoniaco en Sinaloa

La organización ambientalista envió cartas a Grupo Proman y al banco alemán KfW IPEX-Bank para solicitar la cancelación definitiva del proyecto industrial en Topolobampo.

Redacción Península Hoy
Foto: aristeguinoticias.com

Greenpeace México intensificó este sábado sus acciones para frenar la construcción de la planta de amoniaco en el municipio de Ahome, Sinaloa. La organización ambientalista envió misivas directas a los directivos de Grupo Proman y a los representantes del banco alemán KfW IPEX-Bank, instándolos a reconsiderar el financiamiento y la ejecución de una obra que, según sostienen, pone en riesgo el ecosistema del sistema lagunar de Santa María-Topolobampo-Ohuira.

La postura de la ONG se fundamenta en la protección de los humedales de importancia internacional y la preservación de las actividades pesqueras que sostienen a las comunidades locales. De acuerdo con los voceros de la organización, la insistencia de la empresa por continuar con los trabajos de edificación ignora las preocupaciones sobre el impacto ambiental acumulado y la vulnerabilidad de la zona frente a posibles accidentes industriales de gran escala.

En las comunicaciones enviadas, Greenpeace solicita a las entidades financieras y a los desarrolladores un cese inmediato de todas las actividades en el sitio. Argumentan que el proyecto carece de una evaluación de impacto ambiental que garantice plenamente la seguridad de la biodiversidad marina y la integridad física de los habitantes que residen en las cercanías de la planta proyectada.

Hasta el momento, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) mantiene bajo revisión los permisos de operación ante los constantes llamados de grupos civiles y organizaciones no gubernamentales. Los activistas han subrayado que la exigencia no es solo un llamado al diálogo, sino una petición de responsabilidad ética y financiera para evitar daños irreversibles en uno de los estuarios más productivos del noroeste mexicano.

La incertidumbre persiste en Sinaloa mientras las partes involucradas mantienen sus posturas. Por un lado, los desarrolladores defienden la viabilidad técnica y económica de la planta, mientras que los colectivos sociales y ambientalistas advierten que continuarán con las movilizaciones y el cabildeo internacional hasta obtener una respuesta clara sobre la cancelación del proyecto.

medio ambientesinaloagreenpeacetopolobampodesarrollo sostenible